
Hacia tiempo que no jugaba en el Golf Park, y creo que voy a tener que ir más a menudo. El partido se presentaba disputado, C.J. y D.S. son una pareja dura de roer que se agarran a la pista como las operadoras de teleco a los contratos antes de darlos de baja.
Ayer jugue con J.A. el inquilino canario y al ser uno de los últimos partidos antes de abandonar la capital decidio convertir la pala en una prolongación de la mano y deleitarnos con sus magistrales golpes. Yo me limite a mi juego de paciencia y a devolver las bolas en todos los infructuosos intentos de nuestros adversarios de adelantarse en el marcador.

El segundo juego marco la tónica del partido, remontamos un nada a 40, demostrando que cuando hiciera falta sacariamos lo mejor de nosotros.
El resultado final fue 6-4 6-2 y 8-6, y todos nos fuimos contentos, especialmente los que ganamos.